Alea iacta est - incluso antes que el propio Rey, conocemos la composición del próximo Gobierno. Me parece un equipo preparado.
Con una sola excepción: Carme Chacón como (muy probable) ministra de Defensa.
En un artículo de El País, se explica su nombramiento así:
Con la elección de Chacón, Zapatero no sólo busca mantener la paridad, sino que da un paso más en el acceso de la mujer a puestos reservados tradicionalmente a los varones. [...] La elección de Chacón tendrá, además, un elemento añadido: es la primera mujer que dará a luz formando parte del Gobierno. [...] Rodríguez Zapatero tenía claro, según fuentes de su entorno, que quería una mujer para la cartera de Defensa, por lo que se barajaron varios nombres de ministras. Finalmente, se ha inclinado por la hasta ahora ministra de Vivienda, que une a su condición de mujer su juventud [...] Chacón fue, además, una de las grandes triunfadoras de las elecciones del 9 de marzo.
Me parece fantástico que se haya nombrado una mujer; me parece bien que incluso para puestos de enorme peso en el Gobierno se contemple candidatos relativamente jóvenes (cosa que defino, arbitrariamente, como cualquier persona con menos de 40 años). Me parece igualmente lógico que se premie un fantástico resultado electoral de un determinado diputado. Y que conste: estoy tremendamente satisfecho con la victoria en las urnas del PSOE, y más aún - si cabe - con la continuación en el Gobierno de la tranquilidad sosegada y ponderada de José Luis Rodríguez Zapatero.
Pero de ahí a abstraer y combinar como si de argumentos constituyentes inertes se tratase hay un abismo. Y el nombramiento de una chica inexperta en cuestiones de Defensa, con el agravio de una previsible indisposición laboral superior a una semana, me parece, con toda claridad, una burrada injustificable.
Antes de levantar campanas de misógeno, considérese que soy de los que dan su firme apoyo a la Senadora Clinton para su candidatura a la Presidencia en EE.UU.: con esa responsabilidad, llevaría también el cargo de máximo responsable en materia de Defensa. Pero la enorme diferencia es que la Senadora Clinton ya lleva años en estrecho contacto con cuestiones del Pentágono, en la Comisión de Servicios Armados; lo conoce muy bien, tanto a nivel personal de los máximos oficiales, como por su conocida disciplina y predisposición para ahondar en la materia encomendada.
En cierto modo, podría considerarse Carme Chacón como un espejo de mis objeciones a la candidatura del Senador Obama: será buen tipo y tal, pero viene con demasiada poca preparación para el cargo.
Me parece una auténtica barbaridad que se estime justificable la candidatura de una persona que no se conoce el aparato militar ni a distancia como apta para poder resistir las cuestiones que, ojalá nunca se produzcan, pueden saltar.
Si ya de por sí me parece un gravísimo error tratar Defensa como un mero cúmulo administrativo burocrático, como pudiese ser el Ministerio de Vivienda, el desvarío me parece brutal - si no insultante - al considerar que con gran probabilidad empezará su trabajo teniendo que hacer frente a una ausencia laboral.
Ya puestos a hacer gala de talante paritario, ¿por qué no nombrar a un discapacitado mental?
Carme Chacón no debería estar ahí, de ministra de Defensa. Seguro que hay candidatos muchísimo más cualificados, experimentados y conocedores de cuestiones de Defensa nacional.
Su nombramiento en ese puesto es un gravísimo error. Es lamentable, por no emplear otro término, que se apueste su enorme capital (que lo tiene: Carme Chacón tiene una tremenda y sobrada valía - salvo en Defensa) y se despilfarre en lo que considero es un mal medido ejercicio de posturas.
Defensa se merece bastante más respeto que aquel nombramiento.
Quiera Dios que no se encuentre la Ministra en una situación en la que se le ponga a prueba profesionalmente.
Sphere: Related Content
Tags:
Carme Chacón,
Defensa,
gobierno,
ministra,
nombramientos,
paridad