by nv1962 | Septiembre 26th, 2008

Uf, menuda castaña de debate. Como ya casi de costumbre, me puse a seguirlo por Twitter con el canal de C-SPANa puesto en la tele y una ristra abierta de pestañas en el navegador con bitácoras de periodistas especializados, pero esta vez he visto bien poco que me dé la impresión que hubo un “claro” ganador; más bien, acabó en unas sosas tablas, sin duda preconcebidas, para que los seguidores de cada candidato lo barre a lo suyo.
El debate se partió por la mitad: la primera (cómo no) centrada en la crisis financiera, mostró una ventaja para Obama. No necesariamente por dar una clase magistral o mostrar un dominio de los asuntos implicados, sino simplemente porque conectó, con seguridad, con aquellas cuestiones que más resuenan en el ciudadano de a pié: proteger el poder adquisitivo, ampliar la cobertura sanitaria (curiosamente, McCain ni siquiera amagó un contrapunto ahí, como en teoría podría haber hecho, p.ej. insistiendo en la necesidad de reducir el coste sanitario y, con ello, bajar el umbral de acceso al consumidor - pero nada, ni eso), redistribuir la carga tributaria para que se alivie sobre todo a la clase media y mediobaja, reforzar los controles y la supervisión en la gestión financiera, invertir en proyectos de infraestructura, reconducir el mercado energético (y aumentar sus fuentes locales), cerrar agujeros de fuga tributaria; cosas así. Tuvo un punto buenísimo Obama, cuando reseñó que las tasas de impuesto sobre empresas son elevadas sólo sobre el papel, ya que la panoplia de posibilidades de escaquearse son tales que, en la práctica, las contribuciones de (especialmente) las mayores empresas son mínimas.
Ahí conectó Obama mucho mejor que McCain, quien insistió en argumentos con apelación clásica entre republicanos, como la responsabilidad y la transparencia, adobado con una gruesa salsa de recortes tributarios, ingrediente clásico de la cocina republicana. Ni cuando alardeaba explícitamente su imagen de “máverick” (algo así como una mente independiente, figura a contracorriente, o predispuesta a posiciones solitarias) como una suerte de garante de “supervisión independiente” de los actores financieros y económicos supo despegar McCain. Obama sí supo transmitir, con mayor eficacia que McCain, que “está en sintonía”. El único punto en el que McCain tuvo un poco de palanca fue al insistir en la necesidad de invertir, además de otras fuentes, en energía nuclear (por servir la estrategia de mayor independencia energética, y por el efecto en puestos de trabajo: unos 700.000 según afirmó, si se construyen 45 plantas nucleares). Obama, con un importante núcleo de seguidores que no quieren ni oler el tema, no pudo subirse al mismo carro, por lo que se lo quedó el otro.
Sin embargo, cuando la cosa cambió de mitad para centrarse en política exterior, también cambió la suerte; ahí me parece que McCain recobró sus fuerzas, y en varias ocasiones dió un repaso de detalles de política exterior que disipó buena parte del atractivo de “buena predisposición” (¿o es que también se dice talante a eso, quizá?) de Obama. Sobre todo cuando McCain enumeró la compleja situación con y de Rusia, e hizo entrever con sutileza cómo a Rusia se le había puesto nerviosa con el creciente acercamiento de la esfera de influencia occidental a sus fronteras; se mostró bastante bien puesto el republicano. Aunque Obama también tuvo su oportunidad, al recordar con eficacia que, cómo no, y a pesar de invertir una barbaridad de recursos en Iraq, bin-Ladin continúa suelto, y que Afganistán es donde empezó y donde debía dirimirse la batalla contra el complejo tejido de grupúsculos afines a la mafia terrorista de al-Q’aida.
Sin embargo, creo que McCain supo enredar mejor a su contrincante, dando una sensación más clara de mejor dominio del mapa de política exterior en conexión con lo que suele llamarse seguridad nacional.
También tuvieron sus momentos flojos, a veces flojísimos; cuando McCain sacó un golpe de efecto a raíz de su brazalete, sobre el que hilvanó que lleva encima un recordatorio de la emotiva carga emocional que apremia la responsabilidad gubernamental, a Obama le fallaron las piernas de forma francamente bochornosa. En lugar de apuntar que él también es bien consciente de las sensibilidades, de la gran carga emocional que se deposita en manos del presidente, en forma de un brazalete que lleva de una madre que con ello le encomendó el recuerdo de la importancia de acabar cuanto antes sea posible con la “aventura” de Iraq, en lugar de eso, balbuceó al equivocar la identidad de quien le dió ese brazalete, y después (quizá por el cabreo de no recordarse) no afinó en el remate, dejándolo en una respuesta que, a mi entender, denotó un esencial “pues yo también tengo una pulsera de esas”. Mal hecho.
Eso no quiere tampoco decir que McCain estaba bien centrado; tuvo un cierre absolutamente espantoso. Supongo que como consecuencia del éxito ante “su” público natural de cómo presentó su “historia” de prisionero de guerra en Vietnam durante la convención nacional republicana, le habrán comido el tarro sus asistentes, insistiendo que tenía que cerrar con aquel “punto fuerte”. Y claro, sin el telón de apoyo condicional, sin aplausos y vítores, y sobre todo con un espacio de entrega enormemente más recortado, eso equivale a una jugada muy arriesgada. McCain, para más inri, no acertó; en su lugar, por falta de acierto, acabó casi en una apelación para votarle por haber sido prisionero. Lo dicho: un cierre espantoso.
Creo que, a la vista del reparto de los dos temas centrales, cada uno sirviendo mucho mejor a uno de los candidatos, es un resultado que los dos buscaban: no quedar como el tonto del bote, y dar argumentos para que los seguidores de cada uno lo pinte a su antojo.
Para mi, un recuerdo del primer debate del 2000, y sobre todo, del 2004, que (muy en contra de lo que vaticinábamos) también acabaron bastante sosillos.
En fin: hasta la próxima entrega, serán anuncios de los grupos afines (que no de las propias campañas) que se enzarzarán con una burrada de anuncios negativos, atacando al otro, y un sinfín de rollos y maniobras para salvar el panorama electoral que, por la crisis financiera, se ve profundamente alterada, hasta el punto de requerir un paso atrás de las dos campañas.
Ahora que Obama se está acrecentando por la pésima situación económica (lo dicho: por ser portavoz del cambio radical cada vez más anhelado por el electorado, cada día más), McCain lo tiene cada vez más complicado; con un escenario publicitario acortado, un mensaje (con una visión) macroeconómica que, como poco, requiere narices venderlo en este contexto coyuntural, y además, por ser él un figura considerada muy marcada por las tradiciones del pasado, ese “rostro del cambio” lo lleva más claramente Obama.
El único problema es que Obama aún no ha dado muestras de ser capaz de dirigir ese esfuerzo titánico que, en su momento, Franklin Roosevelt desarrolló con su equipo de expertos para preparar la salida de la Gran Depresión. Sería una bobada esperar que el presidente sea el filósofo economista en jefe, pero hay una preocupación que, contrario a sus 200 asesores en materia de política exterior, no tiene un ejército igual de preparado, ordenado y bien dispuesto en lo económico y financiero, que dé mayor tranquilidad y confianza en su gobierno. Ése es el punto débil de Obama en su perfil de “salvador de la crisis económica”; hasta en su elección de candidato a la vicepresidencia se nota una obsesión con el tema de política exterior.
No me cansaré de decirlo: lo habría tenido mucho más de cara, muchísimo más fácil de haber elegido a Hillary Clinton, como efigie de predisposición empecinada para hacer ese esfuerzo, contra viento y mareo. Y es que hoy, tocan huracanes y oleadas de campeonato mundial de surfing.
A ver lo que trae el siguiente debate; tampoco me sorprendería que resultara más de lo mismo, presentado - eso sí - de forma distinta. A ver quién se columpia menos, pues…
Agregado más tarde: ah si, también intentó Obama sacar (por enésima vez) la estupidez de la entrevista de Caracol Radio. En ese plan, se le acabará el talante de cambio bien rápido. En fin, lógicamente sí se hicieron eco en España, como El País, El Mundo, ABC… Curiosamente, no he visto que se percataron del dardo envenenado que le devolvió inmediatamente y con una sonrisa McCain, cuando se desquitó alegando que no le preocupa la cuestión de fijación de agendas antes de ser presidente, y sobre todo: no teniendo siquiera un sello presidencial… Eso era en clarísima alusión al “sello presidencial” con lema en latín incluido que la campaña de Obama tuvo a bien de pasear por ahí, para evidente y gran divertimiento de su oponente. Quien sí se dio cuenta era Chris Cillizza del Washington Post. Por cierto: ni Dana Milbank ni Katherine Seelye se quedaron con más que una impresión de aburrimiento del debate.
Notas a pie de página / Footnotes:
- Si gusta verlo de nuevo, o simplemente bucear en la maja presentación de material audiovisual de su archivo, C-SPAN tiene un sitio dedicado al debate aquí. Para quienes prefieren leer el texto del debate, CNN tiene la transcripción aquí. [volver/return]
Posiblemente relacionado / Possibly related:











































Septiembre 30th, 2008 a las 00:02
[Subject] StateDemocracy.org Equips You for the 2008 Elections
Dear Citizen: Are you ready yet for the November 4th Elections? How about your friends, family, and neighbors? More Americans are expected to vote this year than ever before in history, so don’t be left out! Be sure to ask everyone you know the following questions: Are you registered to vote? If you moved recently, have you updated your voter registration? Did you apply for an Absentee Ballot? Do you know your state may not require any reason? Can you find your local Polling Place? Do you know it may have changed from last time? The answers to these questions — and all your voting needs — can be found at http://www.StateDemocracy.org — the FREE 1-Stop citizen empowerment portal that Delivers Democracy to your Desktop! StateDemocracy is among the Internet’s first (since 2001) and most encompassing civic empowerment tools. In order to boost voter participation this year, StateDemocracy.org is offering FREE widgets for all 50 states. You can simply download and embed these widgets into your own website so your visitors can register to vote, get an absentee ballot or find their local polling place. Lobby Congress Via StateDemocracy StateDemocracy.org also equips you to maintain an active dialog with your state and federal lawmakers once they are elected. And RIGHT NOW is an especially opportune time to contact your U.S. Senators and House Member, as Congress takes up major legislation on such issues as offshore oil drilling, another economic stimulus package and all federal appropriations bills over the next few weeks. As you lobby your elected officials, remember that lawmakers view your constituent input as reflective of scores of other citizens who felt similarly, but didn’t have (or take) the time to share their opinions. LobbyDelegates.com Further Empowered Grassroots Voices Over the past 5 months, you may have visited http://www.LobbyDelegates.com, along with 26,000 other visitors. This latest public interest portal by the StateDemocracy Foundation remained the only online tool enabling rank-and-file Democrats to lobby all 800+ Super Delegates on which candidate to back for the party’s Presidential nomination. StateDemocracy Foundation Website Users Unite! Many of you have used our StateDemocracy.org and LobbyDelegates.com tools in recent times, and have hopefully found your experience uplifting and empowering. I encourage all of you to help spread the news about StateDemocracy.org to enable more of our fellow citizens to Connect! Engage! And Empower! Sincerely, Ken Laureys, Executive Director StateDemocracy Foundation Ken.Laureys@StateDemocracy.org
P.S. If you are interested in becoming more involved in our StateDemocracy Foundation — including volunteering as an Advisory Board Member — please contact me