by nv1962 | August 13th, 2008
Y dale con la estupidez montada por una panda de inútiles que insiste en demostrar que no es capaz de reconocer una broma inofensiva, como si tuviesen que demostrar que son incapaces de aplicar su propia responsabilidad al reflejar lo que les rodea, incluso cuando les muerda la nariz…
Sí: me refiero a la incesante riada de gilipolleces vertidas en la prensa anglosajona a raíz de las fotos encargadas por Li Ning, patrocinador de los equipos de baloncesto españoles. Y aunque ese enlace anterior lleva a un breve reportaje en El País, si se quiere, he una muestra de la babosidad criminal que serpentea, al parecer sin riesgo de imposición de pena alguna, por lugares públicos: ¡lo pueden leer hasta niños!
Vean lo que Google ahora mismito tiene en su portada (haga clic sobre la imagen para verlo a tamaño real):
Por si acaso, acá está la imagen a tamaño real:

¿Cómo lo ven? ¡Un simio! Esos racistas de Google están retratando al país como si estuviese poblado por monos! (Seguro que saldrá alguien quien encima se lo toma en serio…)
Vamos, vamos, vamos… Por un lado, me infunde más bien risa cuando algún que otro blandengue se retuerce en estertores de una incontenible rabia sobre algo tan trivial como incomprensible a la luz de la reacción que aparentemente evoca. Pero es más bien cabreo lo que me causa cuando tales autoconfirmados guardianes de modos de comportamiento políticamente correcto brillan por su ausencia cuando se presenta algún que otra auténtica tropelía.
He intentado encontrar algún escrito de la mano de Bill Plaschke que indique su indignación por el comportamiento de su Presidente, cuando se comprometió a gastar lo que seguramente acabarán siendo varios billones de dolares en una tan injustificada como innecesaria guerra, por poner un ejemplo. Y no me vengan con que “innecesario” es cuestión de subjetividad, porque aquí me atengo a la definición de mayor solvencia entre esos malnacidos, que es el puro y mero interés nacional. Y de llamadas a una disculpa contrita, menos todavía; a mi simplona forma de ver las cosas, un gesto hecho en broma - por muy tonta que sea la bobada, que lo es - no está exactamente en la misma órbita que toda una invasión. Y hasta la fecha no creo poder afirmar con toda la razón que el dato del millón de muertos en Iraq sea ni muy conocido ni muy difundido en su país; fíjense la ocasión perdida para el talento recriminante del señor Plaschke y sus eruditos colegas expertos en racismo virtual - ya saben, no lo es, pero según uno se ponga los cascos, las gafas y los auriculares dan toda una impresión realista que existe sólo porque alguien lo diseñó.
Pero hablando de pobres chinos y disculpas que este hermoso país les exige a quienes osan cometer la lesa humanidad de ofender las sensibilidades equivocadas de la gente equivocada, quizá no estaría de más predicar con el ejemplo en este caso, sacado de un lugar en el mismo estado de California. Anda que si fueron finos con los decenas de miles de chinos que les crearon inmensas riquezas en el S. XIX…
No hay cosa que más me irrita que la babosa hipocresía de quienes se creen más listos, guapos y altos que los demás… Sobre todo cuando se les ve el plumero de racista, en un absurdo disfraz de cruzado antiracista. Por el cáncer intelectual y moral que suponen, debería haber un castigo más allá del espantoso ridículo que hacen, aireando sus sandeces en público como lo hacen.
En fin, de todo debe haber en la viña del Señor - hasta personas dobladas por su sobrecargada conciencia calvinista que no les deja dormir hasta consolarse con una falseada identificación reconocida en el ojo ajeno. Peol pala ellos…
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August 21st, 2008 at 5:22 pm
[...] no pasen este enlace a demasiados angloparlantes, no vaya a ser que el nombre de ese sitio suscite acusaciones de racismo, ya saben, por eso de ‘mofarse’ del la supuesta dificultad extra que les suponen la [...]