Indonesia impone ultimátum a YouTube por Fitna: entre libertad y seguridad
Dícese que dijo Benjamin Franklin:
Quienes renunciasen a una Libertad Esencial, para comprarse un poco de Seguridad Temporal, no se merecen ni la Libertad ni la Seguridad.
Patrick Goodenough de CNSNews firmó un estupendo artículo, que está recorriendo la red como la pólvora.
En sus esencias, y pese a sus matices que con muy buen criterio adjuntó en un sólido ejercicio de periodismo, se trata de un ultimátum del Gobierno indonesio, de boca de su ministro de Información Mohammad Fraga Nuh, a YouTube: o retiran las copias de Fitna de sus servidores, o les cortamos el acceso a su servicio.
Como si nada.
Ya bastante dije de Fitna y su retirada forzada de LiveLeak, que al final resultó temporal, en un regreso que a lo poco fue cortado por el propio Geert Wilders para “subsanar” algunos crasos errores en su “película” y subir una versión “corregida”.
Hasta la fecha se han hecho escuchar bastantes políticos en países con una población (mayoritariamente) musulmana que realizaron llamamientos diversos, desde un boicot a productos holandeses, pasando por una prohibición de Fitna, hasta presagios poco alentadores para los Países Bajos y/o sus intereses y/o el propio parlamentario derechista y xenófobo Wilders. En Malasia, por ejemplo, el ex Primer Ministro (y hombre de orientación muy poco pro-Occidente) Mahathir Mohamad llamó a los musulmanes en el mundo entero a iniciar un boicot de productos holandeses.
Sin embargo, la decisión del Gobierno indonesio marca una subida de tono importante, ya que es (que yo sepa) el primer gobierno que emprenda alguna acción formal. Y en este caso, lanzando un ultimátum a YouTube en un escrito exigiendo la retirada del paupérrimo intento de piromanía socio política, so pena de bloquear a YouTube en su totalidad en todo el país.: Por cierto, que no nos olvidemos: Indonesia es el país con la mayor población mayoritaria musulmana del mundo (aunque también es importante reseñar que no tiene religión estatal, cosa que tiene mucho que ver con el delicado, si no dificilísimo equilibrio étnico cultural del país).
Quizá parezca un poco exagerada la yuxtaposición de libertad y seguridad con la que abro esta entrada. Y sin embargo, ése me parece el núcleo del asunto: si se impone, por ejemplo, un boicot oficial de productos o empresas, se actúa a mi entender en los límites de la soberanía nacional. Y en cierto modo, se podría considerar un posible corte de acceso a YouTube como un boicot.
El caso es que ni es YouTube el único medio que ofrece acceso a ese estúpido ejercicio de tirar la piedra y esconder la mano (véase la primera entrada que hice sobre ello, con una versión hospedada en Google Video - por cierto, al igual que YouTube también propiedad de Google), ni es parte en el asunto. De hecho, YouTube ya había retirado varias copias de Fitna, sustituyéndolas con un mensaje aludiendo a un quebrantamiento de los términos de servicio.
Al margen de dar una impresión de tremendos patanes cerriles y cagaos (me parece que la mencionada delicada situación interior tiene más que ver con el absurdo ultimátum que el insufrible Fitna de los narices), Indonesia está haciendo valer un criterio presuntamente nacional para justificar un corte de todo un medio.
Cuando en España se conocía la figura de ministro de Información, tenía como atributo el poder de la censura. O sea, el señor Nuh tiene como misión campear por sus anchas, tijereando por aquí, prohibiéndo por acá, forzando por allá. De libre, poco.
Y a la vista del gesto tan torpe como torcido, al ir contra un solo proveedor de servicios de vídeo por internet, bastante inseguros deben sentirse como para aplicar ese remedio de caballo a lo que una buena refriega diplomática internacional ya estaba curando.
Me parece que sobran gestos de miedo, de pánico. En lugar de cabrearse, deberían poner Fitna en hora punta como una peli afortunadamente breve pero a la vez horroroso de malo y divertido, tipo Troma. Porque Fitna revela muchísimo más de los miedos, las inseguridades, la caca mental y la soberbia estupidez de su autor, Geert Wilders, de lo que podría “enseñar” sobre el tema en el que supuestamente se ciñe.
Y cuando las libertades empiezan a pagar los platos rotos de fallos de seguridad, mal asunto.
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[...] as if it were some sort of absolute right). To wit, as a recent example, my angry post about the Indonesian government’s ultimatum to YouTube, inviting them to withdraw the otherwise hardly rewarding Fitna video from its servers, [...]