by nv1962 | Enero 24th, 2008
Don Ricardo es, lo reconozco sin titubeos, un importante y acreditado desarrollador, dotado además de una potente inteligencia. Pero, si se me perdona la expresión: con su ángulo de “spam” y conceptos aledaños creo que está un poco lelo. Que no quepa ninguna duda: por supuesto que le reconozco su capacidad de hacer, quitar y poner en sus feudos lo que le complazca, además con su criterio absoluto, por cretino que me resulte en este caso.
Su obsesión con lo que parece entender por spam político se ve nítidamente reflejada en la paranoia que, en las FAQ de Menéame, rodea la descripción de noticias “admisibles” (v. punto 7: “¿Qué tipos de historias hay que enviar?”). Bastante soviético me parece que han de pasarse artículos por autofiltros de corrección política (y yo que voy pensando que las necedades se castigan solas, con el simple ejercicio común de votos…) sobre todo en cuanto se refiere a la “explicación” en el Wikileches pertinente, y que afirma, al tipificar el crimen de lesa humanidad de “autobombo”, lo siguiente:
No hay que darle importancia mientras no sea spam evidente, si la noticia es interesante o merece la pena no importa quien la envíe, si la noticia es irrelevante, spam, provocación, o errónea, será frenada por la comunidad pero que sea solamente autobombo no es razón para votarla negativamente, intenta no prestar atención a quien envía la noticia, lo que importa es su calidad.
Siempre entendí que “spam” se refiere a proselitismo con fines de lucro comercial para las sectas de viagranos, rolexeros y malwaroides. De hecho, y en lugar de tirar la piedra exegética con el orgullo propio del padre que la parió, sugiere que se cuelguen los inventos propios (bajo el fantástico nombre de “autobombo” ¿y el exobombo qué?) en el exilio de Blogmemes. ¡Qué fino quedó definiendo la zona ajena como cloaca abierta!
Risas aparte, he podido observar que tal línea editorial ha criado un fiel rebaño de editores participantes, que como buenos lemmings de pura casta etológica que son, se explayan al arrojar cócteles meneatov, propias de las redes semánticas sociales del pensamiento correcto: se rubrica como irrelevante, antigua, cansina (¿hay una verdadera diferencia sustancial con la anterior, o es que soy ya muy “semántico”?), amarillista, spam, duplicado, provocación (pero ¿se puede ser tan bruto que se pueda llegar a tratar como acusativo la provocación cuando la libre y creativa circulación de ideas anida precisamente en ello? ¡A joderse con Galileo!), o sino, la madre del estalinismo intelectual: erronea. ¡Toma wrongthink hermano Orwell!
Ya ahora resulta que hay una gruesa, enorme, VASTA conspiración de izquierdas, que con sus mezquinas sugerencias e invitaciones a la lectura (léase: irrelevante, antigua, cansina, amarillista, spam, duplicado, provocación y/o errónea) fastidian la pulcra virginidad semántica.
La verdad, toda la verdad y nada más que la verdad es que no se si reírme o pegarme directamente un tiro ante tamaña densidad mental.
Pues vale: que Sr. Galli se coma con patatas lo guisado. Seguro que a plazo la endogamia social e intelectual le deparará la comunidad de feligreses que tanto desea como se merece. Más que nada, porque al parecer no le resulta suficiente el impresionante catálogo de vetos semánticos. Ahora además resulta que la afiliación con el Imperio de Ideas del Mal es meritoria de otra categoría de castigo. Menudo talento para despilfarrar el tiempo y las ganas de hacer algo productivo.
Para mi, con esa supina rebuznada del Sr. Galli sí que se acabó el cuento de hadas de Menéame. Considérese pues pasada su opinión por el arco del triunfo, por simultáneamente irrelevante, antigua, cansina, amarillista, spam, duplicado, provocación y errónea - siendo ello mi particular aportación al fomento del placer que le produce el auto erotismo entre amiguetes.
Fantástico es el pájaro, y más vistoso su plumero.
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Enero 24th, 2008 a las 23:57
[...] Antes me despotriqué contra lo que considero una interpretación estrecha y ridícula del concepto de “spam”. Al margen de considerar tal interpretación (en este caso, de Ricardo Galli) excesivamente parcial, lo que me quemó es la frivolidad de arrojar el término spam por doquier, no sólo abaratando (si cabe) la noción de spam como fenómeno parasitario que deliberadamente infesta y tapona la libre circulación de ideas y de información, sino por desviar lo que debería ser atención absolutamente prioritaria para recuperar el terreno (por no hablar del dinero) perdido, que creo sinceramente es un ataque frontal a las libertades que brinda internet. [...]
Enero 25th, 2008 a las 03:30
Pues aplaudo tu madurez para rechazar un servicio cuando no estás de acuerdo con sus normas… pero no te quejes. “Siempre entendí que “spam” se refiere a proselitismo con fines de lucro comercial para las sectas de viagranos, rolexeros y malwaroides” - eso es lo que está haciendo el PSOE… mentir, como todos los políticos, y utilizar todas las armas a su alcance para un único fin: PODER=DINERO sí, y meneame es un servicio con unas normas. A mí me gusta y aunque la ideología del PP me resulta inconcebible y repugnante, lo que yo quiero es conocer las opiniones de la web, no que alguien manipule esa web con varios usuarios, llamadas a meneos y demás. Y por último, sólo quiero decir que me parece una vergüenza que os desmarquéis de las acciones de miembros de vuestro partido cuando no tenéis ningún pudor a la hora de generalizar para las maldades “del PP”, “de ANV” y de todos los que no piensen como vosotros…
Enero 25th, 2008 a las 11:58
Don Agustín, bienvenido es su comentario. Ahora bien: lejos de “quejarme” critico la postura de Don Ricardo Galli al respecto, por supuesto con todo el respeto y en pleno reconocimiento de su derecho absoluto a tener y promulgar sus opiniones personales, sean de la índole que sean. O sea, para que no haya lugar a malentendidos: no me parece ni bien ni mal que sustente determinados criterios al regir su feudo particular, en este caso en Menéame. Lo que me parece equivocada es su implícita sugerencia de aportar una suerte de equilibrio o igualdad de libertad de expresión al imponer, de hecho, umbrales de votos de usuarios.
Permítame explicarlo de otra forma: por mucho que me esfuerce, no veo cómo se puede pretender a la vez ofrecer un sistema abierto (noción que parece bastante relevante en sus aproximaciones, a la vista del subtitulo que figura en la cabecera de su propio blog) para divulgar y compartir noticias o artículos que pudiesen ser de interés, así como atribuirse un papel de árbitro de admisibilidad. O es abierto y libre (eso sí, dentro del marco legal) o no lo es. Sugerir lo contrario es como poco ingenuo.
Ya bastante curioso me parece el método elegido para escenificar un umbral de “admisibilidad” mediante su peculiar cálculo de votos y karma, cosa que no hace más que invitar a buscar puertas traseras. El que el Sr. Galli critique (ya ni me refiero a la forma falta de elegancia elegida por él) que hayan grupos que busquen “dar publicidad” a determinadas ideas, propuestas o hechos noticiables en realidad demuestra la quiebra del propio sistema que eligió: no hace más que incentivar ciclos viciosos de filtros y contramedidas.
Como aproximación distinta, sugiero considerar el modelo de Wikimedia; allá donde indudablemente resulta vulnerable a operaciones indeseadas, la misma apertura del sistema también permite destapar tales esfuerzos coordinados; sobran ejemplos que así lo demuestran.
Francamente, lo que más allá de crítica me infunde risas es que un grupo de (supongo, ni me apetecer hacer un conteo) unas decenas de votos que todos juntos y en bloque difícilmente superarían los umbrales de votos/karma le dejan aparentemente en estado apopléctico, hasta el punto de vislumbrar movimientos conspiratorios. Qué cosas. Pues tendrá que acostumbrarse el Sr. Galli a las realidades de las dinámicas sociales de internet: es tan propio como inevitable que personas con determinadas visiones afines se manifiesten en sincronía. En realidad, estamos ante el mismo factor subyacente que observé antes en cuanto al DailyKos, Huffington Post y Democratic Underground en relación con el proceso electoral en EE.UU.
Ahora bien, cambiando de tercio: no se a propósito de qué demonios viene su mención de partidos políticos, Don Agustín. Me causa honda preocupación que, por un lado, le siga los hilos conspiranóicos al Sr. Galli, a la vez que confunde afinidad de ideas con movimientos institucionales. Dejemos las cosas bien claras: ni es la constelación de sitios de Las Ideas una extensión mecánica de algún partido en concreto, ni lo es la Red Progresista, ni hay que buscarle cinco pies al gato cuando un grupúsculo de traviesos afines busca colocar una noticia. Quien se pica, ajos come.
Más preocupante es que, en el fondo, con sus referencias partidistas, me confirma mi tesis de dinámica social de lemmings. Se equivoca espantosamente al presentar, como dije antes, afinidad política (ya es hora para que se entienda que “ser de izquierdas” no implica afiliación a un partido en concreto ¡afortunadamente!) con unidad de criterio. Hay discrepancias importantes, por poco que al parecer le convenza a usted la oposición al canon digital, críticas a legislación contra “difamación”, cazas de burqas (tome nota: lo propaga el partido PvdA), críticas a una deficiente gestión publicitaria de un medio ciertamente afín por su línea editorial, u cualquier otra expresión libre de opinión contraria a la comunis opinio del partido en el que uno se sienta más en casa. Francamente, su afán de retratar como “vergonzoso” una postura de críticas constructivas a “los propios” no me sorprende; lo que sí me parece divertido es que no se desmarca de esa mentalidad de lemming que se expresa en satélites partidistas (usted mismo ya mencionó la AVT, pero se podría invertir el argumento también al considerar el PP feudo de algunos sectarios de ultra derecha que se apoderó de lo que debería ser un partido de centro derecha, con toda su legitimidad).
El que usted critique que yo critico (y desde luego, tiene la razón usted si afirma que mis críticas coinciden con aquellas de peronas con ideología afín: eso se llama tener un fundamento ético político común - nada en absoluto de que avergonzarse) lo dejaré a consideración de otros lectores. Pero me consta que llevo en este blog identificadores de mis convicciones políticas a plena vista - a diferencia de algún que otro exaltado que intenta hacer pasar su sesgo por algún que otro afán de garante de equilibrio. Como dije ya en varias ocasiones, el Sr. Galli tiene por supuesto todo el derecho a sus opiniones, pero no a afirmar que sus criterios aplicados a Menéame sirven la pluralidad de opiniones. Esa es, como la naturaleza propia de la AVT, ya que lo menciona, una mentira que busca justificarse con otra mucho peor.
Enero 25th, 2008 a las 13:31
Creo que e demasiada importancia a algo menor.
OffTopic: Te sugiero mejorar el contraste del texto. Cuesta un poco leer. Por lo demás, excelente blog.
Enero 25th, 2008 a las 13:43
¡Gracias Daniel! La verdad es que no había caído en el contraste… Espero que resulte más legible ahora, he oscurecido el color del texto.
Febrero 8th, 2008 a las 21:00
[...] Daniel Vasquez: Creo que e demasiada importancia a algo menor. OffTopic: Te sugiero mejorar el contraste del texto…. [...]