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Los herederos de Enron: E.ON

November 5th, 2006 Posted in Economía, España, Sociedad

Será por vivir al lado de la zona catastrófica que es el estado de California, tras el paso devastador del huracán devorador Enron en los veranos del 2000 y 2001, pero me opongo frontalmente a la operación de adquisición de la eléctrica española Endesa por los compinches del pirata internacional Enron, que es la alemana E.ON.

Es una auténtica pena que el Wiki español sobre Enron no menciona ni por indirectas el papel central jugado por esa banda de mafiosos en los deliberados apagones eléctricos que, en cascada, se produjeron en los veranos del 2000 y 2001 en los estados occidentales de los EE.UU. El papel central desempeñado por esa plaga bubónica hecha empresa está más que documentado, como por ejemplo mediante la publicación de las escandalosas conversaciones por teléfono de empleados de Enron, jactándose ya no de los ingentes beneficios que los apagones les proporcionaban - se calcula que los consumidores en California acabaron pagando más de seis mil millones de dólares extra - sino riéndose encima de los “estúpidos” contribuyentes. (Por cierto, hay un sitio web que ofrece varias grabaciones y sus transcripciones que demuestran la calaña de los de Enron.)

No me vale ni me parece suficiente que se enjuiciaron a los máximos ejecutivos responsables de la enorme estafa de pirámide que es Enron. Es que la magnitud de la estafa supera los sueños del más genuino mafioso: seguramente, hasta el mismo Al Capone se habría planteado hacerse con una eléctrica, como describe con su habitual lucidez el periodista Greg Palast. Pero hay otro periodista que siguió el escándalo de Enron con mayor ahínco: Jason Leopold. Según sus cálculos, el monto del gasto del estado de California como consecuencia de las rapiñas tácticas de Enron y otras empresas asciende ya no a seis mil millones, sino un brutal setenta mil millones de dólares, bastante por encima de los cuarenta mil millones calculados entonces.

Ésa es la auténtica dimensión del coste social de tener empresas con fin de lucro operando en una zona de utilidad pública convertida, lamentablemente, en “mercado”. Es una invitación al chantaje colectivo por unos pocos desvergonzados vestidos con traje y corbata.

Es por ello que apoyo al 100% el impulso de protección colectiva del Gobierno de Zapatero ante las embestidas de empresas, arropadas por figuras neoliberales como la eurocomisaria Neelie Smit-Kroes, responsable de libre competencia en el mercado común.

Si hiciera falta, se debería replantear hasta la estructura propia de la Unión Europea. Pero con el pan colectivo y el interés nacional no se juega. Es preferible cerrar puertas a abrirlas para que empresas carroñeras se abalancen sobre una población, que por algo vota a su Gobierno.

Los del PP deberían avergonzarse por no estar 100% con Zapatero, de pies juntas, en este asunto de interés nacional.

Hace unos pocos días, los alemanes se mostraron casi indignados por la resistencia española a sus planes de saquear los bolsillos del contribuyente. Ahora resulta que E.ON causó los apagones en cascada por toda Europa. Y el equipo de la Merkel, se “preocupa” y pide “explicaciones” a E.ON.

O sea, que cuando se habla de “lío de las eléctricas” habrá que tener un poco más de visión estratégica a nivel nacional, y menos ganas de confundir con supuestas intenciones regionalistas.

E.ON tiene demasiados tintes de similitud con la máquina de violación económica Enron: a ver si a los españoles les toca un legado igual de envenenado, cuando la E.ON estalle por inflado y corrupto.

Mucho mejor es mantener E.ON a raya dejándola a gran distancia de nuestras fronteras - si hiciera falta, con todos los medios al alcance del Gobierno de Zapatero, sean compatibles con Bruselas, o no. El interés nacional supera con creces el estrecho interés económico, que a la moda anglosajona acabó copando a la Europa común. Es de higiene social dejar esa mancha de crudo tóxico al otro lado de la frontera.

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