by nv1962 | November 5th, 2006
Para quienes les gusta seguir la batalla electoral por el control del Congreso en EE.UU. en las elecciones del próximo martes, día 7 de noviembre, hay un sitio de referencia que aúna los datos de todos los sondeos en un solo modelo estadístico, con mapa interactivo incluido: se llama electoral-vote.
Actualmente, el Senado - que es donde se libra la mayor pugna entre demócratas y republicanos - cuenta con 55 senadores republicanos, frente a 44 demócrats y un esdrújulo republicano independiente, que tiende a votar con los demócratas: una mayoría clara republicana.
En estos momentos parece bastante claro que los republicanos pierdan la mayoría que ostentaron en la Cámara de Representantes, desde su conquista de una histórica mayoría doble tanto en el Senado como la Cámara en el año 1994, cuando la “revolución republicana” asestó un duro golpe a la agenda del entonces Presidente Bill Clinton. Incluso se vaticina un vuelco de tales dimensiones en la Cámara de Representantes, que los demócratas bien podrían sacarle unos cuarenta escaños de ventaja a los republicanos.
Pero en el Senado, las cosas se presentan bastante más complicadas para las aspiraciones demócratas, ya que han que conquistar al menos seis escaños para recuperar el control en el Senado desde 1994.
Personalmente, soy un tanto pesimista en cuanto a las posibilidades de los demócratas de dar la campanada en el Senado; no sería la primera vez que los republicanos acaben dando la gran sorpresa, como lo hicieron en las elecciones presidenciales del 2004, cuando supieron afinar un increíble esfuerzo en unos pocos estados críticos para retener la Casa Blanca. El que suscribe pensó entonces que una elevada participación de votantes bastaría para que los demócratas compensasen los esfuerzos bien definidos de sus adversarios; entretanto, ya sabemos que faltaba “algo más” por lo que acabó saliendo ganador el actual presidente, con una diferencia a su favor de unos tres millones y medio de votantes a nivel nacional.
Esta vez, sin embargo, los demócratas lo tienen mucho más a tiro que hace dos años.
A ver qué pasa dentro de unos días: si los demócratas obtienen el control de la Cámara, pero se quedan cortos en el Senado, serán dos años de muchísimo ruido y muy pocas nueces en el Congreso, hasta que se presenten las elecciones presidenciales que definirán la salida del actual desastre que será el legado del actual gobierno de Bush. Hará falta que los demócratas conquisten también al Senado, para que se produzcan cambios más perceptibles.
Y ya para colmo: según lo veo yo, y de ganar los demócratas, se complicará mucho más la perspectiva de un cambio allá donde más importa: la Casa Blanca. Es curioso, pero creo que sería mejor que no recuperen los demócratas la mayoría doble que perdieron bajo Clinton en el 94: de perdurar el actual régimen ultraconservador por dos años más, es cuando mayor resultará el escalabro electoral del 2008, por no mencionar los del 2010.
Creo que sufrir a los republicanos actualmente insufribles en el poder es, a medio y largo plazo, realmente lo mejor para asegurar que no vuelvan al poder por muchísimo tiempo.
En fin… Qué se le va hacer. Que hablen los ciudadanos soberanos por las urnas, y sobre todo: que no se repitan las múltiples irregularidades del 2000 y 2004.
Por si interesa: los siguientes son gráficos que muestran el estado de las encuestas “consolidadas” por el sitio electoral-vote mencionado al principio, primero mostrando la proyección del número de escaños en la Cámara de Representantes, y como segundo gráfico, el reparto proyectado en el Senado.
En el momento de escribir esto, los demócratas tienen una ventaja de no menos que 43 escaños en la Cámara:
En el Senado, se proyecta un ajustadísimo resultado de un escaño a favor de los demócratas:
Sea lo que sea el resultado, que sea por unas elecciones limpias - ya está bien de campañas disuasorias a la participación electoral.
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