by nv1962 | Octubre 4th, 2008
Al final, se rompió la baraja tripartita. Primero, la noticia era que Fortis iba a vender ABN AMRO (supuestamente, por unos €10.000 millones) a cambio de recibir una inyección de €7.000 millones, en una operación orquestada entre los Gobiernos de Holanda y Bélgica y el Banco Central Europeo. Prácticamente al día siguiente se anuncia el conocido acuerdo por el cual los tres Gobiernos de Holanda, Bélgica y Luxemburgo nacionalizan Fortis, adquiriendo un 49% de sus acciones. Esa operación implicaría unos €11.200 millones. Otro día más, y resulta que el ente financiero holandés ING retira su oferta para adquirir ABN AMRO, por lo que Fortis se queda en una muy precaria situación. El año pasado había adquirido a ABN AMRO por unos €24.000 millones: al final, una adquisición en la que Fortis se atragantó, sobre todo al desatarse la crisis crediticia y financiera en los mercados mundiales.
El resultado entre tanta inseguridad no podía ser otro que una movida de los ejecutivos de la “vieja” ABN AMRO – aglutinado en Fortis pero aún con una fuerte idiosincrasia propia, y en un proceso de integración con Fortis como poco inacabado – de recobrar su independencia, con planes de relanzar la empresa en bolsa, incluso colocando anuncios a toda página en la prensa holandesa con ese proyecto.
Sin embargo, la realidad dicta otra cosa: que una hipotética ABN AMRO “reflotada” no tiene suficiente masa como para garantizar su supervivencia a largo plazo; para garantizar un crecimiento necesario para satisfacer a sus accionistas, tendría que crecer – cosa para lo cual no hay lugar natural en su ya más que saturado mercado nativo, el holandés, ni tiene la fuerza financiera para comprarse un camino hacia arriba. No en vano, se sometió a un proceso de adquisición por y fusión con Fortis; otra cosa es, evidenciada por la reciente turbulencia, que esa operación ni se hizo muy bien, ni tuvo el respaldo necesario de un ente comprador con suficiente capital disponible a plazo para aguantar la digestión.
Total, con Fortis hecho añicos, ABN AMRO se quedó a la deriva.
Y hoy, sábado 4 de octubre, se confirma la noticia esperada: será el propio estado holandés el que se encarga de sacar del mercado las partes operativas en Holanda correspondientes a tanto ABN AMRO como Fortis. La nacionalización de ABN AMRO y Fortis implica, según informan el diario De Volkskrant y el diario especializado Het Financieele Dagblad, unos €16.800 millones.
Tanto la cantidad implicada, como la decisiva intervención por el Gobierno holandés dan una indicación de la situación poco estable con las anteriores ofertas. Eso sí: también hay que tener en cuenta que el ministro holandés de Finanzas, el social demócrata Wouter Bos, de por sí no hace ascos a un papel más activo del Estado para intervenir en el mercado en situaciones complicadas (por ejemplo y el otro día, tuvo que admitir en la Segunda Cámara del Parlamento holandés que fue suya la idea de crear un fondo de garantía europeo de €300.000 millones para apoyar a entidades en problemas; una iniciativa que tuvo un recibimiento como poco tibio, y que se abandonó rápidamente).
Las primeras reacciones ante esa nacionalización de gran calado para el país parecen ser positivas; lógicamente, los sindicatos respiran de nuevo; en Holanda, Fortis / ABN AMRO tiene unos 45.000 empleados, repartidos sobre unas 720 oficinas (incluyendo sucursales, claro está). Y es que tras la adquisición de Fortis los sindicatos se mostraron un poco prematuramente satisfechos, al considerar garantizado el futuro de los empleados – esa sensación al final no llegó a durar ni medio año.
Lo que sí queda por ver es qué tal sobrevivirán las partes restantes de la ya desguazada Fortis: sobre todo en Bélgica se teme por lo que les toca. De la operación que el año pasado tanto revuelo causó, hecha a tres bandas entre el Banco Santander, Royal Bank of Scotland y Fortis, ya queda muy poco. Menudas sacudidas las que llevamos, y eso que no ha hecho más que empezar a hacerse sentir el huracán financiero…
Agregado más tarde: entretanto, parece (según informa Het Parool) que el Gobierno holandés tendrá el respaldo de la Segunda Cámara para su nacionalización de las partes activas en el país.
Resumen de enlaces usados en esta entrada:
- http://www.elpais.com/articulo/...pepueco/20080928elpepueco_2/Tes
- http://www.elpais.com/articulo/...pepieco/20080929elpepieco_5/Tes
- http://www.elpais.com/articulo/...pepueco/20080930elpepueco_1/Tes
- http://www.volkskrant.nl/econom...pt_ABN_Amro_en_Fortis_Nederland
- http://www.fd.nl/artikel/10232098/staat-koopt-fortis-abn-amro
- http://www.elpais.com/articulo/...pepueco/20081002elpepueco_5/Tes
- http://www.elpais.com/articulo/...epueco/20070419elpepueco_12/Tes
- Het Parool: Kamer ziet noodzaak in
Etiquetas: ABN AMRO, Economía, Finanzas, Fortis, Holanda, crisis financiera, estado, intervención, nacionalización


Octubre 4th, 2008 a las 08:16
Yes this is a big thing here in holland, the whole country was upside down when the dutch goverment took over the bank (Also ABN Ambro).
Octubre 4th, 2008 a las 12:31
I’ve heard some goody things about this blog. The content has really been useful a great balance of text and pictures.
Octubre 5th, 2008 a las 13:27
Es increible que el Gobierno Holandes haya permitidio, que el ABN AMRO se vendiera para despedazarlo, esto que paso es una clara muestra de que debia haber vetado su venta. Por otra parte se ve muy bien que el Gobierno Holandes haya nacionalizado las operaciones de Fortis en Holanda, logrando con eso que se salve parte importante del gran ABN AMRO, lo que si me parece injusto es se salven empleados del Fortis (siendo el que origino parte del problema) mientras empleados de ABN AMRO en el resto del mundo estan sufriendo las consecuencias. Por otro lado seria muy interesente saber que va a pasar con la filial de URUGUAY ya que es una subsidiaria de casa matriz (ABN AMRO Holanda), es uno de los pocos paises donde ABN AMRO es el principal Banco privado del pais hoy a mas de 1 año de la venta sigue siendo el banco privado mas rentable. En Uruguay esta presente el banco Santander (mas chico) y es quien se quedaria con ABN AMRO con lo que eso significa. Por eso seria importante saber si tanto los sindicatos como el Gobierno de HOlanda no piensan en la subsidaria de Uruguay.
Octubre 5th, 2008 a las 13:37
Es bueno que el Gobierno Holandes haya nacionalizado lo mas importante de ABN AMRO (su casa matriz) lo injusto es que empleados del Fortis (banco que ocasiono parte de los problemas) se salven, mientras miles de empleados de ABN AMRO en el mundo esten sufriendo despidos. Por otra parte seria bueno saber que piensan tanto el Gobierno Holandes como los sindicatos sobre la filial de ABN AMRO en Uruguay, ya que esta legalmente pertenece a casa matriz. En Uruguay ABN AMRO esta desde el año 1952 (a traves de HBU) es el banco privado mas importante, incluso hoy a mas de 1 año del destrozo sigue siendo el banco privado que mas ganancia tiene. De acuerdo al reparto Uruguay le corresponde a Santander que esta presente en el pais en menor escala que ABN, pero esto implicara tambien perdidas de fuentes de trabajo, y seria bueno que una “FILIAL” de ABN AMRO instalada en 1952, siendo el Banco privado mas importante siga perteneciendo a la marca ABN AMRO.
Octubre 5th, 2008 a las 19:06
@Johnny Mast: yeah, frankly I’m a bit saddened that a household name has gone through such troubles. A few million years or so ago (hehe) I opened a Zilvervloot savings account with Amro… Still, sentiments aside: it wasn’t until years after the merger into ABN AMRO that I came to understand the inherent internal weakness of that giant. As large investors aren’t exactly into sentimentality either, it’s somewhat mystifying that chairman Rijkman Groenink thought he could weather their pressure to bring share price and ROI in line; once the intended Barclays deal got underway, their formidable but tacit support for the RBS / Santander / Fortis deal was just a perfect storm, especially given that they had a common intent (i.e., selling off the foreign chunks). Sad, but inevitable.
And, specifically to the case of Fortis, I think that’s a classic example of biting off far more than you can chew. I can understand the Belgian’s enthusiasm to branch out throughout the Benelux, but there’s a deeply flawed oversight function there, for which lots of people are paying the price, now that it’s all come undone. For the Dutch taxpayer I don’t think it’s a bad deal, though: once ABN AMRO reaches calmer international waters, I’m sure that either a sale to an interested party or a renewed launch on the stock market will more than offset the investment, here. The vast network of branches in the Netherlands is simply too important, too valuable to not deliver in the longer term. Patience is the answer.
@María Pérez: Bueno, la venta troceada de ABN AMRO fue, en el fondo, la inevitable consecuencia final de la malograda apuesta de órdago de su ex presidente, Rijkman Groenink, de persistir al pujar en una muy alargada batalla encarnizada por el grupo bancario italiano Antonveneta. El mercado italiano fue y sigue siendo bastante opaco para partes extranjeras interesadas en desembarcar en ella. En febrero del 2005 ABN AMRO inició la compra de acciones, anunciando en julio su intención formal de adquirir Antonveneta, por la que se armó una enorme y complicada oposición de partes italianas contrarias a la adquisición, esencialmente por considerar que la banca italiana ha de permanecer en manos italianas. Al final la resistencia (que incluía hasta operaciones de cómputo de capitalización, digamos, sobredimensionado del principal banco contrario a la adquisición – el BPI – para así inflar artificialmente el coste de la operación para ABN AMRO) se desbarató, tras seis largos meses. A finales de septiembre del mismo año, Antonveneta pasó a manos de ABN AMRO. Pero su precio, calculado oficialmente en unos €8.200 millones, también ha sido una importante debilitación de la propia ABN AMRO.
Esa situación debilitada fue motivo para que inversores institucionales y de “hedge funds” empezaron a aumentar su ya fuerte presión sobre ABN AMRO para que se deshiciese de algunas partes, sobre todo en el extranjero. Groenink no dio su brazo a torcer, y se puso en contacto con la británica Barclays, para una operación esencial de huida adelante: mediante una “fusión” (léase: adquisición por una Barclays de tamaño mayor) se adquiriría una dimensión que le pondría a salvo – o eso es lo que pensó él. Cuando en marzo del 2007 Barclays formalizó esa oferta, la reacción fue inmediata de otros bancos interesados en que se llevara a cabo la venta de las operaciones en el exterior, o sea: opuestos a la operación con Barclays.
Entretanto, se había forjado un grupo de tres: el Banco Santander, Royal Bank of Scotland y Fortis. Desde febrero del 2007, los tres se habían puesto de acuerdo para adquirir y luego repartirse el botín. Santander tenía obviamente sus ojos puestos en las operaciones en América Latina, más que nada: el banco Real en Brasil, y también en Antonveneta en Italia (resulta que el propio Santander también había intentado hacerse con un banco italiano, más o menos desde el mismo momento en que ABN AMRO inició sus gestiones en Italia, pero a la vista de la tremenda oposición y un juego no del todo limpio, Santander se echó rápidamente atrás). A Royal Bank of Scotland le interesaron sobre todo las operaciones en Estados Unidos y Asia (incluyendo sus actividades de banca de inversión y corporativa), y Fortis, cómo no, quiso hacerse con la parte principal, es decir: la red de sucursales y las actividades de banca privada en Holanda. Sobre papel, el grupo de tres tenía una oferta muy potente, con obvios beneficios para cada uno de ellos, contando además con el apoyo tácito de los grandes inversores, ya de por sí a favor de “trocear” a ABN AMRO dada su cotización, considerada excesiva, a la vista de sus resultados a final de año.
Groenink intentó desbaratar la oferta tripartita, al vender en una operación relámpago el banco LaSalle en EE.UU. a Bank of America, intentando así diluir el interés del Royal Bank of Scotland de ir adelante; sin embargo, RBS se mantuvo firme, y se efectuó una oferta superior a la de Barclays. En octubre del 2007, ABN AMRO fue adquirida por los tres; Rijkman Groenink dimitió, y el resto es, como dicen, historia.
El Santander se llevó el gato al agua; RBS (que había tomado la iniciativa invitando al Santander en la adquisición del grupo holandés) se ha quedado debilitado, aunque parece contentarse con el golpe de efecto sobre su rival eterno en el Reino Unido, Barclays; y Fortis, claro está, finalmente colapsó. De los tres, de momento, parece que el Santander se quedó más satisfecho.
Dada la posición del Santander más sólida (aunque quizá sea más justo hablar de “menos débil” en el actual huracán financiero y crediticio a nivel mundial) no creo que tenga una excesiva prisa por deshacerse de sus “posesiones” en América Latina. En Brasil, tiene demasiado interés en mantenerse; por ello, intuyo que sus operaciones en Uruguay se mantendrán también, también dada la importancia del comercio entre esos dos países. Al Santander de momento no le interesa para nada deshacerse de filiales en Sudamérica.
Dando un paso atrás, si bien es cierto que la histórica HBU ha sido banquero internacional preferente de las grandes corporaciones holandesas de siempre (Shell, Unilever, Philips…) también es cierto que las actividades internacionales, tras su fusión para formar el ABN, perdieron bastante fuelle. El ABN ha tenido siempre ese problema de flaqueza (léase: capitalización) para afrontar su supervivencia a plazo. De ahí que la fusión con el Amsterdam-Rotterdam Bank (el Amro) era inevitable. Curiosamente, aunque ABN AMRO sí se agigantó a nivel internacional, siempre mantuvo esa debilidad interna. Groenink intentó solventarlo con una fusión, para mantener la marca viva; la realidad de mercado impuso que el lastre adquirido a lo largo de los años era demasiado para su motor interno, por lo que su venta en trozos, al final de todo, es un resultado tan inevitable como lógico.
Octubre 14th, 2008 a las 13:06
María, como ves la situción de los depósitos en el Abn Amro Uruguay?