by nv1962 | September 6th, 2008
Quiero muchísimo a El País. Es, en mi opinión, un referente, y sitúo al periódico entre los de mayor peso en Europa.
Pero acabo de leer, y releer, un editorial que me infunde serias dudas sobre su capacidad de ser un referente objetivo en sus líneas valorativas de cuestiones de política exterior, o mejor dicho: cuestiones de política que se desarrollan en el exterior. Con eso, pone en jaque no sólo a su propio prestigio, sino que refuerza la impresión existente que no vale la pena esforzarse por mejorar el entendimiento hispano-estadounidense, más allá de una mínima expresión de utilidad material. Dar aliento a esa impresión es un desperdicio arrogante e imperdonable de una buena oportunidad de beneficio mutuo.
Estoy demasiado atareado como para hacer lo que de veras me gustaría hacer: ir desgranando y analizando frase por frase lo que considero es un absoluto y sonrojante mamarracho de artículo editorial, escrito con un estilo que recuerda más bien a un quinceañero que aún no aprendió cómo abstraerse de su éxtasis idolatra y visión de túnel hormonal.
Aquí lo tienen - espero que durante la próxima semana tenga ocasión de hacer lo que se debería hacer: dejar en evidencia a una preocupante tendencia, que consiste, en lugar de hacer una presentación de hechos objetivos sobre los cuales tejar su (por supuesto) soberana valoración correspondiente, en trufar con una mezquina equivocación, distorsión deliberada y brutal selectividad a esa necesaria presentación de hechos, para llegar a las conclusiones deseadas. Es corrupción, en sus puras esencias.
No es cuestión aquí de una valoración que difiera de otro gusto subjetivo: se trata de una perversión de ética periodística - ni más ni menos que eso. Y más cabreo aún me causa ver tales artimañas en El País, en un sábado en el que quería precisamente escaparme por un momento con un baño de profesionalidad periodística. Lo dicho: haré más en adelante un seguimiento, detallando las tripas de esa tropelía, en cuanto pueda.
Ahí lo dejo, que tengo cosas más apremiantes que atender.
Related posts/entradas relacionadas:
- De anuncios tóxicos y responsabilidad editorial Algunas cosas me traen de cabeza. Como el crimen organizado detrás de la inmensa mayoría de spam, por ejemplo, que...
- Aplaudo a El País: publica la réplica de John McCain La verdad es que, tras ver algún que otro triste por sonrojante ejemplo de abrogación de periodismo serio (como aquel...
Related posts brought to you by Yet Another Related Posts Plugin.


































September 6th, 2008 at 8:06 pm
Es curioso,porque últimamente venía observando una cierta tendencia más “derechista”de dicho diario,como ejemplo,una entrevista que le hicieron recientemente a Carrillo,que bien podría haberla hecho un periodista de La Razón y sin embargo aquí se descuelgan con una editorial tirando a ElPlural.
September 11th, 2008 at 2:44 pm
I’ve heard some good things about this blog. Remember to balance the pics with the text tho. cheers!
September 11th, 2008 at 4:01 pm
@101DoFollowBlogs Thankee.
Yeah, you’re absolutely right about making it easier on the eye - but I was in a hurry and in a foul mood when I posted that one, hehe.
@Carlos Benitez - efectivamente, ése es el meollo de la cuestión, que veo demasiados bandazos que a mi parecer son incomprensibles. La valoración en sí totalmente al margen, me parece, pues eso: “curioso” que allá donde el archiconocido Libro de Estilo no puede llegar, no haya un equivalente de una red de seguridad en la línea editorial. Una cosa es un artículo, otra un editorial. Y ahí precisamente se la juegan. En fin… ¡Que ya me enrollo demasiado sin imágenes amenas! o al menos, eso me dicen.