by nv1962 | Junio 29th, 2008
Si lo dice a todo lo ancho hasta el famoso tabloide alemán Bild en su titular que ciertamente honra el sólido carácter mostrado también por el Mannschaft en la trepidante final contra la Roja. El titular dice: “0-1 en la final - ¡Lástima, chicos! - Pero los españoles se lo merecieron”

Además del obvio talante futbolístico predispuesto a ganar los partidos en lugar de poner el cerrojo y esperar al contragolpe de otras tantas entregas, creo también que el torneo es un éxito por la magnífica atmósfera, en la que se merecen las enhorabuenas los dos países organizadores: Suiza y Austria. Lo que sus equipos les negó, lo dieron con plusvalía con un ambiente agradable y muy relajado, sobre todo si se tiene en cuenta lo fácil que en otros momentos se podía complicar. Con esa organización, en la que creo también se merece su crédito el presidente de la UEFA, Michel Platini (¿hay alguien más a quien el momento le sabía mejor por ser él precisamente quien entregó la copa, veinticuatro años después?), se cocía un ambiente en el que pudieron verse cosas como éstas, al comienzo del partido de semifinales contra Rusia, mostrando un peculiar argumentario a modo de predicción de resultado del partido:

Con un ambiente así, sólo faltó hacer realidad ese sobrenombre del jogo bonito. ¡Y cómo se hizo!
Pero entre todos, desde los 23 jugadores y suplentes, los masajistas y fisioterapeutas, ayudantes, técnicos y demás integrantes del equipo que se volcó, destaca un nombre a quien creo, honradamente, le debemos el gran momento de alegría, y más que nada, el haber superado de una vez por todas ese curioso por tenebroso mantón que parecía bloquear toda aspiración, en un cúmulo cada vez mayor de años desde el último gran triunfo.
Quien, a mi juicio más que nadie, ha sido capaz de persistir, de tragar y de aguantar, de quedarse para encajar tanto lo dicho como lo indecible, y perseveró en mimar al equipo, a fomentar, a convencer, a criar un espíritu ganador, con una merecida confianza, con hambre sano a lo más alto, con tenacidad y, quizá lo más espectacular de todo, con un concepto de juego que es a la vez lo más natural y esencial de los jugadores tipo que concurren en la Liga, así como espectacularmente novedoso e inteligente: hacer que el balón haga el trabajo, haciendo malabarismos sumando minutos largos de posesión, con un paciente pero técnicamente avanzadísimo juego de engaño y escondite de la siguiente jugada, ese tiqui taca maravilloso que, por muy natural que parezca, ahora sí se casó con el éxito, por pura convicción, por mentalidad, y sobre todo: por unidad del equipo.
Don Luís Aragonés: seguro que hay más probabilidad que nieva en el infierno que acabe leyendo estas líneas, pero le estoy tremendamente agradecido por no sólo divertirnos un buen rato con un trabajo hecho espectacularmente bien, sino por su tesón, su insistencia en creer que un conjunto mentalmente hermético sí puede, y su cariño con un equipo que se lo merece. Ha dado una clase magistral de lo que es un trabajo bien hecho - y eso sin jamás renunciar a ser usted mismo, lo mejor de todo.
De un conjunto de personas con tantas cualidades, tan diversas, ha sabido hacer una máquina de maravillas: gracias por hacernos soñar - y hacernos despertar con la encantadora realidad que sí, efectivamente: juntos, podemos.
Sólo hace falta trabajar larga y duramente, mantener la fe, y nunca renunciar al logro de la meta al final del recorrido, aquel que uno mismo va abriendo.
Una lección con un legado que va más allá del recuerdo a esta magnífica Eurocopa, conquistada en este año. A toro pasado: gracias, Luís.

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Junio 30th, 2008 a las 04:54
Pudimos!!
El titular alemán me encanta y la euforia desatada en todo el país fue algo inimaginable y esta tarde, cuando lleguen los heroes, Madrid se vendrá abajo (una pena no poder estar ahí).
Disfruta desde el otro lado del charco, aunque ellos no entiendan esto del soccer.
CAMPEONES…CAMPEONES…OEOEOEOEEEEEEE
Un saludo Don Álvaro!!
Junio 30th, 2008 a las 13:06
Lo que daría por estar ahí… Qué locura, qué gozada - y madre mía, la que se está liando de fiesta.
Estoy disfrutando como un enano desde esta distancia, leyendo como un poseso reportajes, durante el tiempo de comer y entre sesiones en el tribunal…
Qué maravilla. ¿Y ese detalle de las azafatas que durante el vuelo a Madrid les bailaron la Macarena al equipo? Es que hasta festejando somos campeón…