Miedo a la libertad
No me acuerdo de quién dijo que la clase media es el peor enemigo de la libertad, en alusión a las fobias viscerales que con tanta facilidad se manipulan entre los burgueses. Pero me parece una idea por lo general bastante acertada, vistos los abundantes ejemplos que demuestran lo fácil que es manipular los sentimientos de quienes confunden la seguridad nacional con la comodidad a corto plazo del status quo.
Cuando hace pocas semanas los del PP montaron el numerito con una manifa reclamando la presencia doctrinal de la iglesia católica en las escuelas de enseñanza pública, El Roto ideó la siguiente viñeta que apareció el pasado 25-N en El PaÃs:

El caso es que el asunto de entremezclar propaganda religiosa en las escuelas de enseñanza pública no es exactamente algo nuevo.
FÃjanse los paralelos con la situación en Venezuela, donde la oposición organizada en contra del Presidente Chávez también se sirve de manifestaciones en torno a la Iglesia Católica. Sigue una cita parcial de un artÃculo publicado por la agencia Prensa Latina:
Iglesia católica venezolana se deslinda de acción opositora Caracas, 4 dic (PL) El arzobispo de Caracas, Jorge Urosa, desoyó los llamados a la abstención de un sector de la oposición venezolana y al ejercer hoy el derecho al voto llamó a la tolerancia y la sensatez. Las declaraciones de Monseñor Urosa marcaron un claro deslinde con la convocatoria de la organización opositora Súmate, que pidió a los venezolanos asistir este domingo a los templos y no concurrir a los comicios para la Asamblea Nacional. La acción se incluye en un intento de boicot que llevó a varios partidos, entre ellos Acción Democrática (AD) y el socialcristiano COPEI a retirar sus candidatos, hecho considerado por las autoridades una pretensión de “golpe electoral”. El Consejo Nacional Electoral anunció que apenas el 10 por ciento de más de cinco mil candidatos retiraron su postulación, mientras el canciller Alà RodrÃguez auguró una asistencia del 61 por ciento, superior al 56 por ciento en comicios similares de 2000. En este contexto, en declaraciones a reporteros poco después de depositar su voto, el Arzobispo de Caracas pidió a los venezolanos que “actúen de acuerdo a su conciencia, respetando siempre las opiniones de los demás”. El prelado pidió asimismo procurar que prevalezca la sensatez y la serenidad y abogó por el diálogo para la solución de los problemas, evitar actos de violencia y dejar toda connotación polÃtica fuera de los templos.
Esa es una actitud que se merece el máximo respeto: el descarado secuestro de iglesias con fines puramente polÃticos y partidistas merece el rechazo que tuvo. Una cosa es expresar con toda libertad la opinión que se tenga, otra es buscar un amparo de mero pretexto propagandÃstico en instituciones religiosas. Cada cosa en su sitio.
Volviendo al caso en España, y al mismo artÃculo de El Mundo al que ofrecà el enlace anterior, la cosa cambia:
Eran niños, padres, madres, monjas, curas y profesores, que avanzaron por las calles a ritmo lento con banderas de España, pegatinas y carteles en los que se pedÃa la retirada de la LOE y la dimisión de Zapatero. “Cero para Zapatero”, “Menos talante y más democracia” o “ZP no respeta la libertad de enseñanza” fueron algunos de los mensajes más repetidos. [...] Entre los manifestantes también estuvieron representantes de la Conferencia Episcopal como los obispos de Granada, Javier MartÃnez; de Jaca, Jesús Sanz; de Tarazona, Demetrio Fernández; de Murcia, Juan Antonio Reig, y los auxiliares de Madrid, Fidel Herráez, de Valencia, Esteban Escudero, y Toledo, Carmelo Borobia.
En fin, por mucho que discrepe con tanto la intención puramente partidista de los organizadores de ese paripé público como la descarada inmiscuición en el ámbito polÃtico de representantes al máximo nivel de la iglesia católica en España, parece mentira que encima reclamen una mayor aportación del Gobierno español a esa misma Iglesia con un aumento del subsidio con fondos públicos.
Con razón dijo la ministra de Justicia que cabe revisar tanto las condiciones como la cuantÃa de fondos públicos recibidos por la Iglesia Católica española: o se comporta con todos los escrúpulos y todos los respetos hacia la ordenación socio polÃtica de un paÃs libre y democrático cuando se reciben dineros recaudados por el Estado, o se organiza como cualquier otro grupo parapolÃtico: buscando una contribución directa y voluntaria de quienes lo aguanten.
Ahora bien, hablando de miedo condicionado por la libertad en la que se vive: hay una fotografÃa interesante que acompaña el reportaje publicado por El Mundo sobre la manifa del 13 de noviembre:

FÃjese en las abundantes banderas de Cataluña, portadas por seguidores del PP en aquella ocasión.
Volvamos a la manifa de ayer, también en Madrid. En la crónica correspondiente, leemos en El PaÃs:
Una mujer con una pancarta del PP proclamaba: “Estoy aquà para que zetapé se entere de que existe la Constitución”. “Y que no estamos contra los catalanes”, terciaba otro manifestante. A lo que la mujer replicaba: “¡Cómo que no! Sà que estamos contra los catalanes, que no quieren ser españoles”. “¡Que sà son españoles!”, le reprendÃa el mismo hombre. Visto el interés de los periodistas, un miembro de la organización se acercó para desacreditar a la señora: “No le haga mucho caso, porque muy bien no puede estar”. El ambiente era relajado, de mañana soleada de sábado, pero algunos manifestantes andaban soliviantados. Un matrimonio de Badajoz con una enorme pancarta de España se quejaba: “Los socialistas sólo han creado problemas. Y como las cosas sigan asà con el tema del PaÃs Vasco y Cataluña, puede que haya una guerra. ¿A qué viene todo lo que están haciendo con lo bien que estábamos? Contra los catalanes no vamos, pero hay que dejar claro que todos somos españoles”, exigÃan. No eran los únicos que hablaban del conflicto civil. Luis Fernando y Purificación comentaban tras la marcha: “La Constitución está en peligro por los separatismos. El Gobierno que tenemos se ha ido arrimando a los peores, España estaba muy bien y lo ha puesto todo patas arriba; y como sigamos asà puede haber una guerra, porque no se puede permitir lo que se está permitiendo: nos quitan la religión, nos ponen las bodas gays, se da papeles a todos… Y es una vergüenza lo que está pasando con la Cope, que yo los considero mis amigos porque son los verdaderos españoles.”.
Ya, que el miedo visceral a la libertad de elegir un destino polÃtico en el marco constitucional no viene en absoluto marcado por tics viscerales y tendentes a un gobierno central y centralizado:
Muchos habÃan acudido a las otras dos manifestaciones apoyadas por el PP, la de los matrimonios gays y la de educación. “La izquierda pensaba que la calle era suya, y mire”, se reÃa Luis, un jubilado madrileño. “Yo nunca habÃa ido a manifestaciones, pero no puedo más. ¿Qué es eso de sacar los muertos de la tierra y hacer homenajes a Carrillo?”. Su compañero Pablo asiente: “Los catalanes y zetapé se quieren cargar la Constitución”.
Menudo asco de mentalidad chica y acobardada. Esa gente no tiene ni puta idea de cuánto le deben a precisamente Santiago Carrillo y al PCE, por cuyos sacrificios puedan ahora pregonar su estupidez abiertamente y en plena libertad democrática.
Que lo hagan, pero sin pretensión ni sugerencia de superioridad moral o ética. Como dice la expresión popular en este paÃs en el que vivo ahora (los EE.UU.): opiniones son como anos - todo el mundo tiene uno.
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